Puños levantados

Puños levantados
Dos contingencias han pasado hasta el día de hoy. Viajo esta vez como copiloto y veo a través de la ventana empañada el paisaje desolador. Llego al puesto y la perspectiva cambia, cubre bocas, cascos, chalecos y puños levantados dando indicaciones precisas, maximizando los sentidos de alerta, renace la esperanza, ésta es mi gente. Taquicardia. Esperamos… esperamos… esperamos… falsa alarma.
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