Perspectiva Axonométrica

Leemos por placer, y ya se sabe que el placer no tiene buena memoria.
Julio Cortázar

¿Qué cómo podemos saber que se trata de un poeta, dicen?

Simple. En primer lugar, hay algo en esa mano fuera del agua (símbolo que no puede representar más que la fluidez del lenguaje, la profundidad del cauce idiomático) que supone una ruptura, una leve digresión estilística o un suave quiebre de formas sobresalientes y aristas filosas como las mentiras de un amante.

Perspectiva axonométrica - apocrifa art magazine
Img – Alex Voyer (AFP)

El segundo, pero no menos importante, es el detalle estético conformado por uñas y traje de buceo en magnífica concordancia. Esto es: su consciente uniformidad estética. Intento por no solo ser la cosa, sino además, parecerse a la cosa misma.

Para continuar, omitiremos deliberadamente el lugar común (hasta el hartazgo, esa muerte por aburrimiento siempre acechante) de atribuirle a ese brazo una suerte de áurea divina. Preferiremos, como indica toda inteligente prudencia, atribuir el parecido a un producto de cierta coincidente iluminación, de la fortuita disposición del firmamento que se deshace arriba y a la izquierda.

Incluso, a creer que se trata de un caso digno de someter al acuerdo de la Perspectiva Axonométrica (esa parte de la geometría descriptiva que estudia el sistema de representación de figuras espaciales en un plano, por medio de proyecciones obtenidas según tres ejes).

Pero no vamos a desviarnos tanto del asunto, que si no acabaremos por ser la desviación y no la norma. Si es que de desviaciones y de normas se tratara este artículo, queridos lectores. Lejos de eso, hay quien podría decir que lo único que intenta el poeta es un evidente manotazo de ahogado. Y quizás tenga razón, que tanto. Aunque ya se sabe: ahogado que alcanza a manotear, de ahogado no tiene nada.

De desviado, un poco. De normas, atrás y a la derecha, por favor.

Etiquetas de la nota
Escrito por
Más de Paulo Neo

Por culpa del líquido amniótico

Un poco de desorden, de vez en cuando, hace milagros. Fabio Morábito...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.