La nave eterna

Este libro de cuentos lleva en el título esa aspiración, y lo logra. La nave eterna es la mirada de los prisioneros, los muertos y los amantes que decidieron abordar la nave.

Txt – Danaé Venegas

Un relato breve es la aprehensión del instante. Se dice fácil. El problema se empieza a complicar cuando cobramos conciencia de que todo instante es tan fugaz como eterno. Víctor Manuel Camposeco

Este libro de cuentos lleva en el título esa aspiración, y lo logra. La nave eterna es la mirada de los prisioneros, los muertos y los amantes que decidieron abordar la nave. Los ojos cautivos detrás de los cristales. Contemplando siempre la galaxia sin poder acercarse. Suspendidos, flotando en un mar sin olas. Con la inmensidad del horizonte siempre acechando.

La nave eterna, La letra ApócrifaMucho se ha hablado de la literatura fantástica, la literatura de lo imaginario o como prefieran llamarle, pero lo que no se menciona lo suficiente, es que es endemoniadamente difícil lograr que el lector acepte moverse en un entorno que, si bien le resulta familiar, es radicalmente distinto a lo que considera real. La cosa aquí es que Blanco es muy listo, escoge ponernos a bordo de una nave, esa con la que más de uno de los presentes hemos soñado. Nos lleva al espacio. ¿Y quién no ha querido ir al espacio? Nuestro deseo de ver, ya no en fotografías o representaciones visuales, los planetas, las lunas, y esos colores tan hermosos que parecen encontrarse sólo ahí, es lo que nos lleva aceptar ese mundo literario. Pero son también las incontenibles ganas de escapar de esto: de nuestra realidad. Todo el que lee sabe de lo que hablo. Este mundo no nos basta.

Hoy por fortuna, Efraím Blanco es quien construye el universo. Poeta, narrador y editor, deja entrever en cada uno de sus cuentos las distintas facetas de su quehacer literario; desde el desgarrador vacío que implicaría dejar de ver la luna en el cielo, la sobrecogedora realización de que nuestro mundo cabe dentro de límites palpables hasta la embriaguez que produce la sonrisa del ser amado. Somos lo que anhelamos y lo que tememos. Queremos encontrar vida en otros planetas, porque nos asusta pensar que en el vasto universo nosotros seamos lo único que piensa sobre su existencia. Y, a la vez, tememos que no estemos solos y que otros seres superen nuestra inteligencia; tememos ser en realidad estúpidos y servir únicamente como objeto de estudio.

Subir a la nave, es aceptar la sacudida del despegue. Es saber que tal vez no regreses a casa. Es dejarnos agobiar por las preguntas, sudar la gota fría tratando de darles respuesta. Pero, no se preocupen, porque una de las preguntas más temidas por los humanos “¿Qué viene después de la muerte?” Encuentra en la nave la mejor de las respuestas: un vuelo en primera clase en la nave de una niña que anda en patines, con un vestido rojo de lentejuelas y, que se dice, organiza las mejores fiestas.

La nave eterna de Efraím Blanco y publicada por la renaciente Acálasletras Ediciones, es un infinito descender entre materia oscura; es un agitarse entre los mundos, es un dejarse morir en los puntos de sus historias y revivir en los ojos de luna de una niña. Es un gusto, el día de hoy, poder invitarlos a abordar la nave.


La nave eterna
2016
Efraím Blanco
Acálaslasletras Ediciones
110 p.
ISBN: 978-607-97663-0-6

** Danaé Venegas es Maestra en Estudios de Arte y Literatura por la UAEM. Cursó el Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores “Ricardo Garibay”. Algunos de sus cuentos aparecen en las antologías La noche y la luz. Fábulas de lo extraño, Vol. 1, Las muchas vidas del camaleón y Cuarta de Feria.


A la venta en:
Kichink

Y en Cuernavaca, en el Museo Morelense de Arte Popular (Miguel Hidalgo 239, Cuernavaca Centro, Centro, 62000 Cuernavaca, Mor.)

Y por todo el mundo en su versión digital en Amazon.

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