Industria del entretenimiento

El relato

Las forma en como concebimos el entretenimiento se manifiesta de distintas maneras encontrando en ocasiones una dirección que complace a más de una persona, asegurando la atención por múltiples razones las cuales pueden variar en el tema, la representación, la forma en la que se presenta alguna situación, los personajes y lo que cada uno de esos personajes representa dentro de la sociedad.

Estas fórmulas no tienen que sorprendernos ya que desde que existen los relatos se han encontrado singularidades y características que los identifican dentro de algún género o que permite a los críticos y estudiosos analizar alguna obra por su historia, por los personajes, por la ausencia, por lo no dicho en el texto, por lo que rodea a alguna imagen, por lo que significaría algo o alguien.

Ejemplos existen muchos: Morfología del cuento de Vladimir Prop, Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Bettheleim y El héroe de las mil caras de Joseph Campbell tratan de explicarnos parte de las estructuras internas de los relatos dependiendo del género al que pertenezcan y su enfoque dependerá de la manera en que queramos abordar las historias para determinado estudio. De la misma forma libros como The Writer’s Journey: Mythic Structure for Writers de Christopher Vogler o el famosísimo Save the cat de Blake Snyder nos dan una guía de las mejores formas y estructuras que podemos o deberíamos de emplear para ser exitosos en la creación de una historia considerando los estudios que se han hecho sobre los trabajos creativos de narrativa.

Caperucita Roja
Img – Glenda Sburelin

Existen dos ejemplos comunes (entre varios) respecto al estudio de los textos y al desarrollo de las historias con base en la misma estructura. El primero y uno de los más frecuentes, está en el cuento de Caperucita Roja, relato oral recogido primeramente por Charles Perrault antes de la versión de los hermanos Grimm. Esta historia ha sido analizada de tantas formas que en ocasiones llega a hacer pensar que se tratan de meras sobreinterpretaciones del mismo texto. Su estudio ha sido tan amplio que tenemos las explicaciones donde Caperucita Roja es la representación de la adolescente encontrándose con el mundo, la represión sexual de la mujer, la crueldad de los padres, el abandono de la sociedad y el clásico bien encarnado por la inocencia e incredulidad contra la maldad personificada por la astucia. Cada lector podrá dar una interpretación que dentro de los límites del texto pueda ser válida y por lo tanto podremos seguir dando vida y relación a un texto antiguo con la sociedad que se viva resignificándolo, resemantizándolo y actualizándolo.

El segundo ejemplo está en los relatos que en estructura se repiten dando como resultado un esqueleto sobre el que se construyen nuevas historias que de estar bien narradas o escenificadas atraparán al espectador por muy predecibles o familiares que nos parezcan.

Dos modelos muy comunes, pero no los únicos, son el de la Cenicienta o el héroe clásico: en el primero estará la persona que pasa de ser pobre y vivir en una situación de abuso e injusticias a la riqueza y felicidad absoluta luchando contra villanos y apoyada por alguien que le apadrina durante el proceso. Basta con mencionar la trilogía de las Marías donde Thalía es protagonista para entender de lo que se está hablando o de pensar que es el mismo recorrido que realiza Aladdín en su versión de Disney. El otro modelo es el clásico relato del héroe que sale de un punto obligado por una encomienda y que regresa con una transformación en su cuerpo y esencia a su punto de regreso, durante ese recorrido se enfrenta a villanos, tienen un ayudante y salva a algo de la maldad, para muestra está El hobbit, El señor de los anillos, Harry Potter, Indiana Jones y prácticamente todas las películas de héroes y antihéroes que actualmente vemos en cartelera.

Sin embargo, en la actualidad es común encontrar historias que entrelazan las estructuras y que tratan de escribir ficciones donde una o más de estas formas nos alcanzan y fascinan por su manera de estar narradas, pero hay elementos que se hacen más frecuentes y que visual y temáticamente nos atraen y aseguran exitosa una serie o película, que nos atrapan inmediatamente y nos obligan a estar ahí por pura necesidad de seguir viéndolo, de seguir sintiéndonos parte de esa narrativa estando de acuerdo o en desacuerdo, escandalizándonos o enalteciendo sus temas.

Puede ser que ahora nuestro entretenimiento se sostenga sobre seis pilares que merecen ser explicados y que en una sociedad de consumo, inmediatez, necesidad, ansiedad, satisfacción, autosatisfacción y búsqueda de la identidad y agrado, se aseguren de tener nuestra atención: sexualidad, erotismo, pornografía, morbo, deseo y moral.

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