Industria del entretenimiento

Sexualidad

Tantas veces estamos buscándonos en el reflejo de la mirada de los otros como si se tratase de un espejo donde podemos ver quiénes somos y conocer nuestra verdadera identidad.

La sexualidad es uno de los factores importantes cuando se trata de hablar de la industria del entretenimiento y no considerando sólo esa excepción de nuestras características físicas, sino todo lo que conlleva la sexualidad, esa constante búsqueda de identidad, esa etiqueta tan difícil de deshacerse porque está en continua discusión en nuestra propia mente: homosexual, bisexual, pansexual, heterosexual, transexual y todas y esas formas que nos identifican como seres que se relacionan afectiva y socialmente con otros individuos, una sexualidad que no sólo se hace presente en lo físico sino en lo abstracto, lo intangible, en el mismo lenguaje en esta pugna y discusión sobre si se debería construir un lenguaje inclusivo donde la letra “e” o la letra “x” remplace a los indicadores de género.

Sexualidad - Apócrifa Art Magazine
Img – JJ Levine

La sexualidad representa en las historias que vemos en el cine, la televisión o ya casi cualquier pantalla, aquella persona que creemos ser, que ambicionamos ser, que asumimos y que queremos ver reflejada en otra historia: el niño gay que es aceptado por la sociedad, la chica trans que consigue que se enamoren de ella y la aceptación de su familia, el hombre heterosexual que fracasa conquistando varias mujeres hasta que su mejor amiga le declara su amor, la mujer de edad avanzada que fantasea con una aventura con un hombre mucho más joven, la pareja que consigue mantener una relación abierta o que incluye a una tercera persona en su dinámica.

Sexualidad - Apócrifa Art Magazine
Img – Mustafa Sabbagh

Este elemento será el primer acercamiento con el público, uno que indicará a qué público se dirige y cuál será el principal: una serie donde el personaje principal sea homosexual tendrá como público objetivo la comunidad LGBTTTIQ por mucho que los demás personajes sean heterosexuales, lo mismo sucederá a la inversa. Naturalmente, si queremos abarcar a un mayor púbico lo principal será incluir personajes con distintas identidades sexuales y esto nos asegurará tener el estatus de “incluyentes” porque en efecto lo somos, pero nuestra inclusión tiene una finalidad distinta a la de los proyectos que no están hechos para la masificación del entretenimiento, nuestra inclusión está en atraer el mayor número de espectadores, no en hacer visibles a determinados individuos. Existirá una delgada línea, claramente, y siempre se agradece que se dé visualización a todas las identidades, sin embargo se toma ventaja de la necesidad para lucrar con esa demanda de representación del otro o de uno mismo.

Esto no quiere decir que sea malo, porque finalmente asimismo que una industria busca ganancias, cada quien puede juzgar si su representación le agrada y ésta también dependerá de otros factores: religión, etnia, nivel socioeconómico, características físicas, edad y demás elementos que conforman nuestra identidad.

Sexualidad - Apócrifa Art Magazine
Img – AES+F

La sexualidad como factor de identidad tiene alcance social y con ello un alcance que es, además de individual y de relaciones afectivas, político. Ser homosexual, heterosexual, bisexual, transexual y demás es una declaración política donde se hace partícipe de un grupo que lucha a favor o en contra de derechos, de leyes, de incluirse en la agenda política de un gobierno, por ello la colocación de un personaje con determinada identidad sexual también habla de una perspectiva social de la película o serie que estemos viendo y dependerá de cómo sea tratado ese personaje durante su recorrido narrativo en la historia.

Así, después de decidir qué tipo de relato tendremos, qué historia le vamos a contar a nuestro público para atraerle, le agregaremos ese factor de identidad para que vea una representación de sí mismo y se enganche un poco más, sin embargo ahora conviene apelar a sus emociones, a sus sentidos, a sus sensaciones de manera sutil, apelar a esa sexualidad de manera estética, apelar a lo que le puede erotizar.

Leer parte 3 >

Etiquetas de la nota
,
Más de David L. Espinosa

El artista, sus actos y su arte

Parte 2 ¿Deberíamos de separar la obra del propio artista y de...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.