Indisposición momentánea

Channi Anand, guerrero sij indio
Img – Channi Anand

Era necesario considerar que los primeros juicios que uno se forma
siempre se sostienen sobre pies demasiado débiles.

Franz Kafka

No es que nuestro hombre tenga siempre esta apariencia.

Tampoco es su culpa que el jefe de personal no haya querido autorizarle las vacaciones con motivos inentendibles, ni que le adeuden el aguinaldo y medio salario del mes anterior. Mucho menos, que, por culpa de la bendita inflación, ya no le alcance ni para ir unos días a la playa o a visitar a los parientes pudientes, los que tienen la finca con piscina climatizada y cancha de fútbol, tenis y campos de golf y caballos y criados que traen jarras de bebidas frías mientras se toma el sol tumbado en las reposeras.

No tiene importancia que sea de los llegan temprano y claro, también de los últimos en irse. Mucho menos que siempre cumpla con los protocolos de seguridad que la empresa exige permanentemente. Buena prueba de ello es el arnés de seguridad que le ajusta la cintura y pasa sobre los pliegues de la ropa y le cruza hombros y espalda. Lo práctico del asunto es que además posee una buena sujeción para la valiosísima daga curva, la misma que porta siempre desde la noche aquella en que dos muchachos lo asaltaran a punta de sendos cuchillos ordinarios de cocina.

Nuestro hombre nunca imaginó la tamaña atención que suscitó su lamentable indisposición momentánea. Es que si tenemos en cuenta que su única finalidad era librarse un poco de la presión y la constante sensación de ahogo que le oprime el pecho, nos cuesta entender al fotógrafo que se arrodilla a la izquierda o la cara del modelo del cartel arriba a la derecha, que sonríe como si disfrutara de todo el asunto.

Por supuesto que mientras esto sucede, los directivos de la empresa lanzan un profundo suspiro de satisfacción. Que nosotros, queridos lectores, no podamos oírlos porque son proferidos desde algún destino exótico y paradisíaco, es claramente, un problema aparte.

Etiquetas de la nota
,
Escrito por
Más de Paulo Neo

De virulentos odios y taimados amores

Sé que la poesía conduce a la locura y un poeta es...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.