Yorgos Lanthimos y el surrealismo griego

Pocos cineastas como el directo griego Yorgos Lanthimos (Atenas, 1973), retratan la naturaleza humana de forma tan surrealista: empleando una serie de metáforas llevadas hasta la última y absurda consecuencia. Sus premisas se regodean en la extrañeza, en los límites de lo anormal y lo extravagante.

Adentrarse a su filmografía demanda abandonar ciertas expectativas relacionadas a convenciones de género y trama – como en el caso de otros directores que construyen su sello a partir de estos– las historias que construye Lanthimos, suelen estar llenas de elementos que no son fácilmente asimilables, y es precisamente a esta característica que su trabajo destaca entre las propuestas de un cine global que se acopla a las demandas de una audiencia que no busca sorpresas, un cine pendiente de la taquilla.

Dogtooth, Yorgos Lanthimos
Dogtooth (2009)

Con cierta licencia se puede plantear dos momentos en la carrera del director, un primer periodo alusivo a sus primeros trabajos desarrollados en su país natal: My Best Friend (2001), Kinetta (2005). El salto a los radares internacionales los da con Dogtooth (2009) nominada al Oscar a la mejor película extranjera y ganó el premio de Un Certain Regard que otorga el festival de Cannes y dos años después con Alps (2011), ganando el premio al mejor guion en el festival de Venecia. Un cine interesante, arriesgado para las producciones y narrativas de Grecia, pero que también portan ya una exploración de la forma por parte de su autor, que le otorgaron reconocimiento internacional.

Este impulso, le permite en un segundo periodo, la incorporación a un cine de mayor industria con todo lo que ello implica: un presupuesto mayor – y la incorporación de actores de renombre –. Elementos que el director emplea sin comprometer sus obsesiones particulares. En este segundo periodo – actual – El director nos ha entregado cintas como The Lobster (2015), The Killing of a Sacred Deer y este año con la nominada al oscar The Favourite (2019).

Yorgos apuesta por la construcción de mundos con axiomas surreales y perpetuos dentro de sí. Por ello, en las cintas del director griego sus personajes no buscan cambiar el entorno que los rodea, en lugar de ello, buscan sobrevivir a este, como cualquiera de nosotros. Lanthimos ha demostrado ser un director salvaje e hilarante, sus cintas parecen reflejar una realidad enturbiada por la violencia, el sexo, la usurpación y sobre todo un extraño humor negro.

The lobster, Yorgos Lanthimos
The lobster (2015)

Basta ver las premisas de sus filmes: En Dogtooth nos planteó el aislamiento de un padre y una madre que crían a sus tres hijos sin salir de casa, encerrados en una finca hasta que, en todo caso, se les caiga el colmillo; En Alps los protagonistas son un grupo de suplentes que sustituyen a los familiares muertos y en The Lobster ser soltero es ilegal y si no consigues encontrar pareja te convierten en un animal.

Junto a Efthymis Filippou, el periodista, novelista y dramaturgo griego que ha colaborado en todos los guiones de Lanthimos. Esta dupla ha desarrollado un estilo incómodo para el espectador, un lenguaje visual y narrativo que no permite la indiferencia.

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