La metamorfosis de los pájaros

La muerte es un asunto de vivos.

Nuestra historia es también la suma de la memoria familiar, por su cercanía o sus ausencias, se presentan como cadenas que nos atan o como jaulas que al abrirlas nos liberan. Aquellos sucesos protagonizados por algún antepasado, a veces encuentran ecos poderosos en nuestra realidad inmediata, llegan como remanentes de una historia que se niega al olvido. Eso lo sabe muy bien la Directora Portuguesa Catarina Vasconcelos quien a partir de memorias epistolares de su abuela, construye una cinta que sostiene entre un cine onírico, metafórico y experimental.

Tomando como impulso y materia la historia de su abuela, la directora emplea un lenguaje visual que rehúye a la estructura clásica para ensayar acerca del poder de la memoria como elemento humano para contrarrestar el tiempo, el olvido y la muerte. La cinta funge como una reivindicación y visibilidad de las figuras femeninas partiendo desde los propios núcleos familiares para después llevar la reflexión a los terrenos de lo público y lo político.

La metamorfosis de los pájaros (2020) cuenta como Beatriz (Triz, abuela de la directora) y Henrique se conocen, se enamoran y se casan cuando ella tiene 21 años. Henrique es un oficial de la marina que pasaba largas temporadas en el mar. En tierra, Beatriz queda a cargo de sus seis hijos en casa. Un día muere de forma totalmente inesperada. Su hijo mayor Jacinto (Padre de la directora), que desde la infancia ha soñado con convertirse en un pájaro se casa y también pierde a su mujer de forma repentina. Esta historia íntima que se entrelaza por la orfandad da pie para que la directora construya un documental que más haya de reconstruir un momento, una época o un personaje, se plantea bordar estos elementos con la misma subjetividad que implica hurgar en los recuerdos y la narrativa de la memoria.

La cinta ofrece un compendio de imágenes plásticas que permiten la interpretación de símbolos y elementos semióticos que son acompañados de la conversación de la directora con su padre o la lectura de las cartas de su abuelo al marinero. La mezcla de estos elementos da como resultado una historia que se desdobla paulatinamente y con ventanas que a veces no llevan al lugar esperado. La mejor forma de adentrarnos a este documental, es abandonar desde el comienzo la idea de una historia lineal y dejarnos llevar como quien se imbuye en un sueño.

Los elementos visuales, narrativos y experimentales de la cinta ofrecen una experiencia sensorovisual que nos recuerda la cercanía que hay entre la poesía y la imagen. La autobiografía es apenas el inicio que emplea la directora para la construcción de significantes por medio de una memoria liquida (fluida, adaptable, indomable) y el arte. De tal forma que la Metamorfosis de los pájaros se convierte en un artefacto capas de poblar la mente de fantasmas y ecos de otros tiempos.

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