Anahuacalli: una curaduría extraordinaria

El arte mesoamericano da forma al Anahuacalli.
El objeto arqueológico es su prístina esencia, da orden y sentido a la curaduría misma,
que deviene de los mismos objetos.
Por ello, su curaduría es extraordinaria y única.

Anael González

III

En este sentido, el maestro Diego Rivera, concibe, diseña, y proyecta el recinto en su totalidad, además de ser el coleccionista de más de 60 mil objetos de arte mesoamericano. Junto a él quizás, su compañera de vida Frida Kahlo abrigaron la idea de heredar al pueblo de México dos museos: el primero, el Anahuacalli y el segundo –La Casa Azul– donde vivió Frida Kahlo el cual alberga obra y artículos de toda su vida, conservando una atmósfera antigua de cuando ella vivió.

Museo Anahuacalli Diego Rivera
Img – Christian Klugmann, Interior del Museo Anahuacalli.

Sin embargo, ¿por qué este museo es único, maravilloso y singular? La curaduría de este museo se centra no nada más en el objeto arqueológico mesoamericano, nos habla de Mesoamérica desde su interior hasta su edificio. Respeta la singularidad cosmogónica que estas sociedades poseyeron apegándose directamente y de manera muy profunda, a la raíz mesoamericana que nos refiere Francisco González Rul o lo que Alfredo López Austin nos diría es el Núcleo duro.

Contrariamente a lo que se cree es una curaduría, sin forma, carente de estilo y a veces incomprensible y lejano a los conceptos del arte antiguo mexicano, la realidad, es que se trata del museo que más se apega tanto a un dato arqueológico, aunque parezca a primera vista idílico y por ello, respetando mucho más el propio devenir mesoamericano.

Diego Rivera a través de sus obras plasmó varios elementos prehispánicos e históricos del país. A partir de esta profunda comprensión del arte mesoamericano y del contemporáneo, además del propio, pretendía que el pueblo mexicano se educara así mismo por medio de esto mismo, de la estética mesoamericana… el arte antiguo. Por ello, el Museo en sí mismo, así como su guion museográfico, su curaduría y finalmente su arquitectura, son tan únicas y especiales.

Museo Anahuacalli Diego Rivera
Img – Christian Klugmann, Interior del Museo Anahuacalli.

El Anahuacallli asemeja a un Teocalli mexica, vocablo náhuatl que significa “Templo sagrado” o “Casa de Dios”. En su fachada vemos elementos arquitectónicos retomados de Teotihuacan como lo es el talud tablero. Por otra parte, notaremos elementos arquitectónicos toltecas y mayas, como el arco maya por el que accedemos a este museo, el cual su forma es hexagonal. El amarre en la cresta del edificio pertenece al horizonte del posclásico maya.

Por otra parte, el vocablo Anahuacalli, proviene del náhuatl Anáhuac, el cual significa “cerca del agua”, el cual así se llamaba al Valle de México, y calli “casa”, “La Casa del Anáhuac”. El edificio fue construido con piedra volcánica localizada en esta misma zona, la cual quedó como vestigio de la erupción del Xitle, volcán ubicado a pocos kilómetros del museo, en las faldas de la Sierra del Ajusco.

Otra de sus excepcionales diferencias es la de encontrarnos dentro de un cosmograma mesoamericano arquitectónico y moderno. Es decir, La Casa del Anáhuac, además de ser en sí mismo un Templo Sagrado, al caminar en su interior nos hallamos transitando el mismo Axis Mundi y los rumbos del universo de Mesoamérica.

Se trata de una forma vertical tripartida y nosotros accedemos a través del Inframundo, el segundo es el plano Terrenal, y el tercero el Supramundo y los cuatros rumbos del universo, que son semejantes a los puntos cardinales. Así pues, tenemos que en el Primer Piso nos encontramos en el Inframundo y al llegar a sus esquinas llegamos, de manera recurrente en cada piso, a las cuatro esquinas del universo, en el segundo piso Diego Rivera nos recibe en su estudio para presentarnos el plano Terrenal y su respectivas esquinas, y finalmente llegamos al Supramundo y sus cuatro esquinas del universo.

Museo Anahuacalli Diego Rivera
Img – Christian Klugmann, Interior del Museo Anahuacalli.

Por ello, la curaduría, la museografía y el edificio en sí, es único, peculiar, apegado al dato y al arte mesoamericano. Extraordinario y maravilloso. Es el único a nivel nacional en el que podemos transitar este axis mundi y sus rumbos del universo de Mesoamérica.

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Fuentes:
González Rul, Francisco, Diego Rivera y la arqueología mexicana: la raíz profunda, Diego Rivera y la Arqueología Mexicana, revista Arqueología Mexicana, Editorial Raíces, 2013. 84-87.
ICOM, Definición de museo
.
López Austin, Alfredo, Cosmovisión y pensamiento indígena.
Martínez, Isabel, Eduardo Viveiros de Castro: De imaginación, tradición y traición.
Morales Inga, Sergio, Reflexiones críticas sobre el Perspectivismo de Viveiros de Castro, Viveiros de Castro, Eduardo, A floresta de cristal: notas sobre a ontología os espíritus amazónicos, revistas.usp.br; La mirada del jaguar.
Web Anahuacalli.

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