El Santo

72 años atrás, bajo una centelleante máscara plateada, comenzó a forjarse una leyenda, había nacido El Santo, el Enmascarado de Plata. La leyenda del Santo, admirada al principio por el público del pancracio, incursionó a la par en el mundo del cómic equiparándose en popularidad a otro personaje fantástico de la literatura popular mexicana, Kalimán. Tras su primera década librando tenazmente temibles batallas, el Santo rebasó los encordados  para debutar en 1958 en el mundo del cine.

El folclor del cine nacional combinó en una receta limitada pero delirante, el género fantástico, erótico, de horror y naiff con un poco de ciencia ficción, un platillo mestizo, ecléctico.

El Santo

En sus aventuras fílmicas, el Santo encabezó al más puro estilo de algunos superhéroes norteamericanos un nuevo género, el de los luchadores en el cine mexicano. El Enmascarado de Plata y algunos de sus colegas, enfrentaron por igual a monstruos del espacio, zombies, mujeres vampiro, momias y hasta científicos locos.

Las hazañas de Santo se desarrollaron en diversidad de escenarios, siempre rodeado de mujeres bellas y voluptuosas que no le distrajeron de combatir el mal, como las seductoras marcianas de Santo contra la invasión de los marcianos (1967), quienes pretendieron llevarlo a Marte para crear un batallón a su imagen y semejanza.

El Santo

La fama del Santo se extendió por toda América, Europa, Asia y otros planetas como Marte y Venus, su gallardía y galanura brillaron hasta principios de la década de 1980.

El Santo

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Santo vs Las lobas