El pájaro pintado de Václav Marhoul

El director, actor y guionista checo Václav Marhoul adapta al cine la polémica novela del escritor Polaco Jerzy Kosiński : The Painted Bird. El resultado es una cinta que mantiene la esencia de la obra literaria y a su vez expande su alcance por medio de una estética visual que consigue enfatizar la crueldad humana por medio de una fotografía estilizada en blanco y negro.

La novela de Kosiński publicada en 1965 tuvo un alcance apabullante y ya desde entonces generaba controversia por los cruentos escenarios y las violentas peripecias a las que se enfrentaba un niño judío al recorrer en exilio los territorios de Europa del Este durante la ocupación de la Alemania Nazi. Durante su éxodo, el huérfano Petr Kotlár es sometido a toda clase de vejaciones: golpes, castigos, abusos, maltrato y constantes violaciones. Esta mezcolanza de violencia presente en la obra encarnaba el rostro de la guerra y la hambruna durante aquellos años y como estos factores desatan el espíritu más mezquino y cruento del ser humano.

La adaptación de Marhoul se explaya y por momentos se regodea en las escenas de sufrimiento, confeccionando una cinta de casi tres horas. Su aporte, es más bien en términos visuales. Ante una historia tan desgarradora, apuesta por un montaje estilizado en 35 mm a blanco y negro que contrasta con la violencia contenida en la trama.

Al igual que en muchas películas protagonizadas por infantes, en El pájaro pintado, la inocencia se diluye a medida que el mundo adulto obliga al protagonista a una madurez prematura para sobrevivir. La mirada infantil pronto se contamina de rencor, la inocencia clásica asociada a este periodo pronto se agota, sin embargo, tanto en la novela como en la película, existe la posibilidad de redención.

El título hace referencia a un cruel juego infantil donde los niños capturan a un pájaro para pintare las plumas, luego, cuando este regresa a su parvada es rechazado y agredido por estos al desconocerlo, lo que lo obliga al exilio y a una muerte prematura. Esta dialéctica entre el juego y la vida se estructura en la historia anecdótica que plantea Kosiński en su novela y que encuentra reminiscencias en la actualidad.

El pájaro pintado de Václav Marhoul nos invita a una inmersión por los rasgos más ríspidos del carácter y naturaleza humana. Sería difícil precisar si la cinta consigue generar una reflexión respecto a ello, y sobre todo si la estilización de esta violencia a lo largo de casi tres horas no termina por neutralizar la aversión a ella y toda crítica respecto a estos comportamientos. Pese a lo anterior, la cinta no desiste de su objetivo que es mostrarnos sin censura aquellas pulsiones e instintos que continúan latentes en nuestra naturaleza y que ante entornos de crisis (Como el actual), proliferan como un virus que se expande.

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